Cuidá tu wader

Encontrá el ajuste adecuado

Es importante elegir bien el talle, ya que los waders demasiado ajustados limitan el movimiento y generan presión sobre las costuras. Si son demasiado holgados, el exceso de material se arruga, roza y genera puntos de desgaste. Un wader que calza bien te permite moverte mejor dentro y fuera del agua, es más cómodo y dura más. Usá la guía de talles de Patagonia o acercate a una tienda para probártelo y encontrar el que mejor te quede.

Cómo lavar tu wader

El lavado regular es clave para mantener en buen estado los tejidos técnicos. Para un mejor rendimiento, lavalo a mano con agua fría (27 +/-3 °C) en un recipiente con suficiente agua para cubrirlo por completo. Usá un detergente líquido suave o jabón técnico. Dejalo en remojo 5 minutos de un lado y 5 del otro, mientras lo apretás y frotás suavemente. Enjuagalo dos veces con agua limpia y fría.

Cómo prolongar la vida de tu wader

Ponete el equipo con cuidado: evitá estirarlo de más o caminar sobre superficies abrasivas (como grava) sin botas de pesca. Mantenelo limpio: enjuagalo después de cada uso, especialmente si lo usaste en agua salada. Secalo completamente: colgalo para que se seque, lejos del sol directo, hasta que esté totalmente seco.

Cómo guardar tu wader

Con el wader ya seco, agarralo por los botines y alineá las piernas para que queden paralelas. Empezando desde los botines hacia arriba, enrollalo o doblalo. Guardalo en un lugar fresco, a la sombra o en interiores, evitando el calor excesivo.